Cómo solicitar retroalimentación que sirva de verdad
Tal vez seas la única persona en tu círculo íntimo que quiere crear su propio negocio. Tal vez seas la persona más inteligente que conoces, por lo que eres quien ayuda constantemente a todos los que te rodean. Tal vez tengas estándares más altos que tus compañeros de trabajo (¡o incluso tu jefe!), razón por la cual, no has recibido un adecuado asesoramiento.
Quizás seas la única persona que comprende tu visión empresarial. Eso puede resultar agotador y muy solitario, incluso si estás rodeado de buenas personas que se preocupan por ti.
A veces puede parecer que tienes que resolverlo todo tú mismo. Pero al mismo tiempo, ¡quieres una señal que te indique que estás en el camino correcto! Y más que eso, te encantaría tener un poco de orientación confiable sobre cómo seguir mejorando.
Si así es como te sientes, lo entendemos completamente. Hemos estado allí... y por ello, tenemos algunos consejos.
asdf
asdf
asdf
asdf
asdf
asdf
asdf
Por ejemplo:
asdf
Por donde empezar
Cambiar tu forma de pensar es un proceso, no un interruptor que puedas accionar. Más que eso, tu mentalidad actual probablemente sea una combinación de aquello que es fijo y aquello que está en crecimiento. Tal vez te encanta desafiarte a ti mismo de alguna manera (tal vez obteniendo certificaciones o estableciendo contactos con gente nueva), pero inconscientemente asumes que no puedes mejorar en otras formas (como ser malo en matemáticas o hablar en público).
Antes de intentar “pensar distinto”, puede servir simplemente notar dónde aparece esa mentalidad más rígida en tu día a día.
Algunas preguntas para ubicarte:
No tienes que responder todo. A veces basta con reconocer un patrón que se repite.
Cuando notes que estás atrapado en un momento de mentalidad fija (por ejemplo, después de un error, una crítica o algo que no salió como esperabas), esta secuencia puede ayudarte a no quedarte ahí:
Una forma de responder en ese momento:
1
Ponle nombre a lo que está pasando.
2
No lo conviertas en una etiqueta.
3
Tómate un momento.
4
Cambia la pregunta.
5
Vuelve a algo pequeño.
Esto no se aprende de una vez. Habrá días en los que lo notes tarde, o en los que no logres hacer nada distinto. Está bien. Cada vez que detectas una mentalidad fija y no te quedas atrapado ahí, estás entrenando otra forma de relacionarte contigo y con tu proceso.
Comienza con pequeñas victorias. Intenta asumir pequeños desafíos al principio. Cuando veas resultados, te demostrarás que tus esfuerzos dan sus frutos. Esto ayudará a reforzar la idea de que es posible mejorar. Te sorprenderá lo rápido que estos pequeños éxitos te convencerán de que poder crecer.


