Skip to main content

Cómo solicitar retroalimentación que sirva de verdad

Revisas, decides, corriges y sigues adelante sin saber del todo si vas bien encaminado. Consideras pedir una opinión, pero algo te frena: no sabes a quién, no sabes cómo preguntar, no sabes qué tan listo estás para escuchar lo que pueda venir. Y así sigues un poco más solo, con la sensación de que algo te ayudaría, aunque no tengas claro qué.

Tal vez seas la única persona en tu círculo íntimo que quiere crear su propio negocio. Tal vez seas la persona más inteligente que conoces, por lo que eres quien ayuda constantemente a todos los que te rodean. Tal vez tengas estándares más altos que tus compañeros de trabajo (¡o incluso tu jefe!), razón por la cual, no has recibido un adecuado asesoramiento. 

Quizás seas la única persona que comprende tu visión empresarial. Eso puede resultar agotador y muy solitario, incluso si estás rodeado de buenas personas que se preocupan por ti.

A veces puede parecer que tienes que resolverlo todo tú mismo. Pero al mismo tiempo, ¡quieres una señal que te indique que estás en el camino correcto! Y más que eso, te encantaría tener un poco de orientación confiable sobre cómo seguir mejorando.

Si así es como te sientes, lo entendemos completamente. Hemos estado allí... y por ello, tenemos algunos consejos.

¿Qué ofrece esta herramienta?
Una guía práctica
¿Para qué sirve?
Para obtener retroalimentación más clara y útil sin ponerte a la defensiva ni dejar la conversación en malentendidos.
¿Cuándo puede ser útil?
Cuando quieres mejorar algo concreto, pero las respuestas que recibes suelen ser vagas, incómodas o difíciles de procesar.
¿Cómo usarlo?
Como apoyo concreto para pensar, probar y ajustar, usando solo las partes que te sirvan según tu situación.

asdf

asdf

asdf

asdf

asdf

asdf

asdf

Por ejemplo:
asdf

Por donde empezar

Cambiar tu forma de pensar es un proceso, no un interruptor que puedas accionar. Más que eso, tu mentalidad actual probablemente sea una combinación de aquello que es fijo y aquello que está en crecimiento. Tal vez te encanta desafiarte a ti mismo de alguna manera (tal vez obteniendo certificaciones o estableciendo contactos con gente nueva), pero inconscientemente asumes que no puedes mejorar en otras formas (como ser malo en matemáticas o hablar en público).

Antes de intentar “pensar distinto”, puede servir simplemente notar dónde aparece esa mentalidad más rígida en tu día a día.

Algunas preguntas para ubicarte:

¿En qué situaciones tiendo a pensar “así soy yo” y doy el tema por cerrado?
¿Qué tipo de errores me pegan más o me hacen cerrarme rápido?
¿En qué temas me comparo con otros y saco conclusiones duras sobre mí?
¿Qué partes de mi negocio suelo evitar porque siento que “no se me dan”?

No tienes que responder todo. A veces basta con reconocer un patrón que se repite.

Cuando notes que estás atrapado en un momento de mentalidad fija (por ejemplo, después de un error, una crítica o algo que no salió como esperabas), esta secuencia puede ayudarte a no quedarte ahí:

Una forma de responder en ese momento:

1

Ponle nombre a lo que está pasando.

Date cuenta cuando aparece una idea como “no soy bueno en esto” o “esto prueba que no puedo”.

2

No lo conviertas en una etiqueta.

Recuerda que una dificultad puntual no dice todo sobre ti ni sobre lo que eres capaz de hacer.

3

Tómate un momento.

No tienes que resolver nada de inmediato. A veces bajar un cambio ya cambia mucho la experiencia.

4

Cambia la pregunta.

En vez de “¿qué dice esto de mí?”, prueba con “¿qué puedo aprender de aquí?” o “¿qué sí puedo ajustar ahora?”.

5

Vuelve a algo pequeño.

Busca un siguiente intento posible, aunque sea mínimo. El crecimiento casi nunca llega de golpe.

Esto no se aprende de una vez. Habrá días en los que lo notes tarde, o en los que no logres hacer nada distinto. Está bien. Cada vez que detectas una mentalidad fija y no te quedas atrapado ahí, estás entrenando otra forma de relacionarte contigo y con tu proceso.

Comienza con pequeñas victorias. Intenta asumir pequeños desafíos al principio. Cuando veas resultados, te demostrarás que tus esfuerzos dan sus frutos. Esto ayudará a reforzar la idea de que es posible mejorar. Te sorprenderá lo rápido que estos pequeños éxitos te convencerán de que poder crecer.

Innovación

Modernas soluciones creativas.

Integridad

Cumplimos lo que prometemos.

Excelencia

Servicios de 1ra categoría.