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¿Tu negocio no termina de arrancar?

Taller en vivo · 1 de julio · $12 USD

El punto ciego que más le cuesta al emprendedor

A lo largo del día, reaccionas a muchas cosas sin detenerte demasiado a mirarlas. Un comentario te acelera, una decisión te pesa más de lo esperado, una conversación te deja con mal cuerpo sin saber bien por qué. Sigues adelante, cumples, respondes. La incomodidad no es lo suficientemente grande para detenerte, pero sí lo bastante persistente como para acompañarte durante horas.

Triste, enojado o contento. 

Esas son las únicas tres emociones que la persona promedio nota, escribe la profesora e investigadora Brené Brown en su libro Atlas of the Heart. 

Tómate un segundo y piensa en todas las demás emociones que sabes que existen: compasión, celos, gratitud, asco, decepción, agobio, esperanza, orgullo, alivio, reverencia, ansiedad, sorpresa, nostalgia, vergüenza; entre muchas otras.

La verdad inevitable es que la mayoría de nosotros caminamos por la vida con un nivel bastante bajo de autoconciencia. Lo peor de esto es que la mayoría ni siquiera sabe de lo que se está perdiendo.

En esta publicación, analizaremos más de cerca la autoconciencia, también conocida como conciencia de sí mismo y cómo se relaciona con la inteligencia emocional. Y lo más importante, vamos a preguntar: ¿Cómo afecta la falta de autoconciencia tu capacidad para administrar un negocio exitoso?

¿Qué ofrece esta herramienta?
Análisis
¿Para qué sirve?
Para ver cómo una mayor o menor autoconciencia cambia lo que te pasa por dentro y lo que ocurre a tu alrededor en situaciones concretas.
¿Cuándo puede ser útil?
Cuando reaccionas de maneras que no te representan del todo o te cuesta explicar por qué ciertas situaciones te desbordan.
¿Cómo usarlo?
Para profundizar en el concepto y entender por qué tiene impacto en tu forma de emprender, antes de pensar en cómo aplicarlo.

¿Qué es la autoconciencia?

En pocas palabras, la autoconciencia significa que te comprendes a ti mismo en un nivel profundo. 

Implica que conoces: tus necesidades, tus deseos, tus procesos de pensamiento, tus emociones, tus fortalezas y debilidades, tus valores y motivaciones, la forma en la que afectas a las personas que te rodean; además significa que ves y aceptas estas partes fundamentales de ti mismo. 

Para la mayoría de las personas, eso es una tarea difícil. De hecho, puedes apostar a que la mayoría de las personas prefieren no ser conscientes de sí mismas porque quieren evitar sentimientos incómodos como la culpa y la vergüenza.

No obstante, si eres un emprendedor que quiere construir una empresa desde ceros, si estás dispuesto a esforzarte, si crees que eres capaz de aprender y crecer, la autoconciencia te abrirá muchas puertas.

Autoconciencia e inteligencia emocional

Así como no puedes simplemente tapar el sol con un dedo, tampoco puedes ignorar tus emociones. Por el contrario, debes aprender a enfrentarlas para desarrollar tu inteligencia emocional y todas las demás habilidades interpersonales que la respaldan. 

Como seguramente ya has observado, la autoconciencia es el primer paso para lograrlo. De hecho, según el psicólogo Daniel Goleman, pionero en el concepto y autor del libro La inteligencia emocional en la empresa, hay tres aspectos fundamentales de la IE que dependen de la autoconciencia:

Tres aspectos fundamentales de la inteligencia emocional que dependen de la autoconciencia

La conciencia emocional

...nos da pistas sobre cómo nuestras emociones están afectando nuestros pensamientos, comportamiento e interacciones con los demás.

Esto es especialmente importante en un entorno empresarial, donde las expectativas son altas y el estrés y los conflictos interpersonales pueden desencadenar avalanchas de diversos sentimientos. La conciencia emocional también nos ayuda a comprender lo que es importante para nosotros, como lo son nuestros objetivos y valores.

La autoevaluación precisa

...nos permite vernos a nosotros mismos como somos realmente. Por ejemplo, cuando piensas en lanzar un nuevo negocio, la autoevaluación es la habilidad que te ayudará a responder con precisión qué podrás lograr por tí mismo y en cuáles tareas necesitarás contratar a alguien.

La autoevaluación también entra en juego en la retroalimentación, cuando reflexionas y aprendes de tus experiencias. Te ayuda a seguir aprendiendo y a recibir comentarios de los demás de forma constructiva.

La autoconfianza

...es uno de los hermosos resultados de ser consciente de tus fortalezas y valores. Cuando estás seguro de ti mismo, sabes bien quién eres y ello te facilita aceptar y dejar ir lo que no eres. Con certeza, esto es algo que tiende a atraer mucho a la gente. Cuando partes de la seguridad en ti mismo, y no de la falsa arrogancia que proviene del exceso de confianza, es ahí cuando surge la innovación que se manifiesta en el aporte de ideas y trabajo valioso.

Imagínate tratar de tener cualquiera de estos rasgos sin ser consciente de tu yo interior. En esa situación, simplemente estarías adivinando, y probablemente te equivocarías la mayor parte del tiempo.

James vs Julián: la autoconciencia en acción

Echemos un vistazo a otros aspectos importantes de la inteligencia emocional tal como se manifiesta en la cotidianeidad de dos emprendedores muy similares: Julián y James. Ambos tienen 42 años y juntos hicieron el esfuerzo de crear su propio estudio de arquitectura desde cero.

James ama su trabajo y tiene una verdadera habilidad para el diseño. No sólo es analítico, como arquitecto, sino también introspectivo. Ha tenido bastante práctica para ser consciente de lo que sucede tanto en su mente, como en su corazón y entrañas.

Por otro lado, a Julián, no le gusta pensar demasiado en las cosas. También ama su trabajo, pero su nivel de autoconciencia le lleva a abordar las cosas de una forma diferente a la de James. Julián es un buen ejemplo de los que son conscientes de estar tristes, enojados o contentos, pero no mucho más allá de eso.

A continuación te compartimos algunos momentos interesantes que sucedieron recientemente en su firma de arquitectura:

Un momento que requiere regulación emocional

Es viernes, son las 4 p. m. y el equipo acaba de recibir la noticia de que un cliente importante cambiará las especificaciones de una entrega prevista para el lunes. Producto de ello, todo el mundo está de mal humor y estresado.

James se molesta y sabe que tiene un poco de mal genio. Sin embargo, para evitar hacer el ridículo, se toma un minuto para respirar antes de decir algo.

Julián a pesar de la presión, está aparentemente tranquilo, pero comienza a tener dolor de cabeza y molestias en la zona abdominal. Necesita tomarse el resto del día para recuperarse. A causa de ello, en un momento tan decisivo, el equipo tiene un hombre menos.

Una situación que necesita empatía

En otro proyecto, otro cliente acaba de dar una respuesta negativa y Flor, quien presentó el trabajo, está al borde de las lágrimas.

James recuerda un momento en el que un cliente lo molestó, lo horrible que se sintió y lo que deseaba que alguien le hubiera dicho algo que lo serenara en ese momento. Por ello, se toma unos minutos para tranquilizar a su angustiada empleada.

A Julián en realidad, hace una semana le llamaron la atención. No quiere pensar en ello. La frustración que esto le provoca burbujea bajo la superficie de su conciencia, haciéndolo sentir realmente incómodo sin saber porqué. Se siente un poco mejor una vez que le hace unos chistes pasivo-agresivos a Flor. No obstante, ella se siente peor.

Falta de habilidades sociales

David, el responsable de la cuenta, está teniendo un día horrible y hace que todos los demás paguen por ello. En la reunión del equipo, sus sonrisas y bromas habituales han sido reemplazadas por ceños fruncidos y quejas. El ambiente es tenso.

James quiere intervenir y preguntar qué pasa, pero decide esperar. Cuando llega el momento adecuado, sale con un chiste que rompe la tensión y hace reír a todos, incluso a David. Durante el resto de la reunión se siente mucho más normal y cómodo.

Julián no soporta lidiar con las emociones de otras personas. Sin darse cuenta, se desconecta de la reunión para evitar el mal humor de David. Al no estar atento, se pierde de algunas actualizaciones e importantes aspectos clave sobre el proyecto.

La importancia de la motivación

El próximo mes comenzarán dos nuevos proyectos: un centro de negocios ultramoderno y un pequeño museo de historia.

James considera que el compromiso cívico es muy importante; es uno de sus valores fundamentales. Aunque el museo de historia es menos prestigioso, se inclina hacia este proyecto. Su pasión por retribuir a la comunidad lo ayuda a seguir adelante incluso cuando el cliente demuestra ser muy exigente.

Julián está emocionado de poder agregar un edificio de alto perfil a su cartera, por lo que aprovecha la oportunidad para diseñar el centro de negocios. Cuando las cosas se ponen difíciles, se encuentra luchando por seguir preocupándose por el proyecto. Después de todo, ya tiene muchos otros trabajos magníficos en su portafolio.

Nivel de adaptabilidad

Ha llegado el momento que todos temían: la empresa está cambiando oficialmente el software CAD que todos sus arquitectos deben utilizar.

James sabía que este día llegaría, por eso ha estado investigando y practicando con varios programas cuando tiene tiempo libre. No le gusta tener que empezar de nuevo con software que no conoce, pero sabe que mantenerse actualizado es importante para el negocio y su reputación como innovador.

Julián aprendió fácilmente la antigua aplicación y es bastante bueno en ella. Por esto, está buscando maneras de evitar usar el nuevo programa. Así que, no le quedó de otra que empezar a delegar más de la obra de diseño que siempre le ha encantado. Aunque eso signifique que ahora tendrá que hacer más trabajo de gestión.

Como puedes ver, la autoconciencia de James hace que su vida laboral sea mejor, reduce su nivel de estrés, mejora su desempeño, le permite innovar y lo ayuda a ser un buen líder del equipo. Julián, por otro lado, sigue perdiendo oportunidades y desanimando a los demás porque está siendo controlado por emociones que no comprende.

Piensa en este tipo de escenarios que se repiten año tras año y podrás imaginar que en comparación con Julián, James logrará mucho más para la firma y para sí mismo.

¿Eres consciente de ti mismo?

Nuestras emociones circulan en un flujo constante junto con nuestros pensamientos racionales. En este contexto la mayoría de las personas sólo se vuelven conscientes de lo que sienten cuando sus emociones empiezan a desbordarse. Como cuando se ponen demasiado tristes, enojados o contentos y no logran ignorarlo por más tiempo.

Si quieres desarrollar autoconciencia, necesitas crear momentos en los que esa voz interna pueda aparecer antes de llegar a ese punto.

¿Por dónde empiezas?

Pasa un tiempo solo, sin hacer nada.

Como menciona Daniel Goleman, no hacer nada es “una forma tradicional de ponerse en contacto con la voz más profunda y tranquila de tus sentimientos”. Si esa voz ha estado silenciada durante mucho tiempo, debes aprender a escucharla nuevamente.

Si has estado rodeado de ruido constante y distracciones durante mucho tiempo, puede que al principio te parezca un poco extraño. Aún así, no te detengas, sigue intentándolo.

Si no estás acostumbrado a esto, puedes probar así:

1

Elige una actividad tranquila y solitaria que te guste. Podrías intentar salir a caminar, darte un baño o recostarte en un lugar cómodo.

2

Deja el teléfono atrás (o ponlo en silencio). Apaga el televisor (en serio, no te saltes esto).

3

Quizás descubras que mantener las manos ocupadas libera tu mente. Incluso tareas como lavar los platos y doblar la ropa pueden ayudar.

4

Si sigues distrayéndote, prueba con un cronómetro. Comienza poco a poco, inicia con 5 minutos y luego, ve aumentando.

5

A medida que surjan pensamientos y emociones que te atraviesen, obsérvalos pero no te detengas a analizarlos. Si algo te despierta curiosidad, pregúntate: "¿Por qué?", y escucha una respuesta.

6

Una vez que hayas terminado, reflexiona sobre lo que notaste de ti mismo.

Es posible que al principio se sienta incómodo. Eso es parte del proceso cuando llevas mucho tiempo funcionando en automático.

Acércate a lo que aparezca con curiosidad. La autoconciencia se construye desde la observación constante, no desde la crítica.

Con el tiempo, este espacio deja de ser algo extraño y se convierte en un hábito. No necesitas hacerlo perfecto ni todos los días. Necesitas volver a él cada vez que tengas la disposición mental para escucharte.

Pasito, pasito…

Este tipo de habilidades no se aclaran de una sola vez. Suelen aparecer en momentos distintos, con personas distintas y bajo presiones distintas.

A veces se reconocen con más facilidad. Otras veces pasan desapercibidas. Eso también es parte de cómo se desarrollan.

No hace falta resolver nada ahora. Esto puede quedarse aquí y volver a aparecer cuando haga falta.

Claridad

Sin rodeos, sin ruido.

Acompañamiento

Contigo en el proceso.

Transparencia

Lo que ves es lo que hay.