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¿Tu negocio no termina de arrancar?

Taller en vivo · 1 de julio · $12 USD

Mentalidad de crecimiento: cómo opera en tu negocio y dónde se traba

Tienes ganas de ir más lejos con tu proyecto. Al mismo tiempo, cuidas cada paso: pospones una idea, ajustas el alcance, eliges lo que sabes que puedes sostener. Hay una expectativa silenciosa de que el esfuerzo valga la pena, de que dedicarte y aprender sea suficiente. Y cuando no siempre alcanza, empiezan las preguntas sobre qué depende de ti y qué no.
¿Qué ofrece esta herramienta?
Una guía práctica
¿Para qué sirve?
Para entender cómo tu forma de interpretar errores, límites y aprendizaje influye directamente en las decisiones que tomas como emprendedor.
¿Cuándo puede ser útil?
Cuando sientes que te esfuerzas pero te estancas, repites patrones que no te funcionan o dudas de tu capacidad para crecer con tu proyecto.
¿Cómo usarlo?
Para profundizar en el concepto y entender por qué tiene impacto en tu forma de emprender, antes de pensar en cómo aplicarlo.

Uno a uno, los niños entran a la oficina de la investigadora. Están ahí como parte de un estudio para resolver algunos acertijos. Al comienzo la tarea es fácil, pero rápidamente se vuelve desafiante. Mientras la investigadora reparte los rompecabezas más difíciles, observa cómo reacciona cada niño:

— “¡Me encantan los desafíos!” …dice uno de los niños.

— "Sabes, ¡esperaba que esto fuera divertido!" …dice otro.

En este punto llama la atención que muchos de los niños pierden el entusiasmo una vez que los acertijos se vuelven más difíciles. 

La investigadora pregunta si quieren llevarse algunos a casa para practicar. Un niño dice una mentira piadosa para salir del apuro: 

—“No es necesario, profesora. Ya los tengo”.

La pregunta salta a la vista: 

¿Cuáles son las variables en las diferentes reacciones de estos niños ante un desafío?

Incluso algunos de los mejores solucionadores de acertijos perdieron el interés cuando se aumentó el nivel de dificultad. Así que no se trata de si son buenos o no, en la tarea.

Lo que diferencia a algunos de estos niños de los demás es que aceptaron el desafío. Se entusiasmaron con la mera oportunidad de esforzarse y hacer algo difícil. No les importó que los acertijos no les resultaran fáciles. Simplemente lo vieron como una oportunidad de aprender algo nuevo.

La investigadora a cargo de este estudio fue la Dra. Carol Dweck, quien sería pionera en el concepto: mentalidad de crecimiento. Ella cuenta estas y muchas más historias similares en su innovador libro Mindset: la actitud del éxito. Como dice en el libro, “Las personas con mentalidad de crecimiento no solo buscan desafíos, prosperan en ello”.

¿Qué es la mentalidad de crecimiento?

La mentalidad de crecimiento es el conjunto de creencias por las cuales tus propios esfuerzos marcarán la diferencia en la expresión de tu talento, tu inteligencia y por ende, en tu éxito. En otras palabras, es la actitud, confiada y determinada de que puedes trabajar para mejorar en algo que hace parte de ti y como tal te define. Lo mejor de esto es que, por ejemplo: sin importar lo inteligente que fueras cuando naciste, puedes volverte más inteligente tan solo al abrazar la dinámica de aprender cosas nuevas.

La mentalidad de crecimiento se centra en las oportunidades. Siempre busca agregar nuevos conocimientos y habilidades. No tiene miedo al fracaso. De hecho, cuando las personas con una mentalidad de crecimiento fracasan, tienden a pensar en lo que aprendieron de la experiencia, en lugar de centrarse en el fracaso en sí mismo.

Tener una mentalidad de crecimiento abre puertas, porque te hace pensar en términos de posibilidades y por ello te lleva a asumir que con el tiempo mejorarás en algo. El factor determinante aquí es que: ¡las personas que creen que pueden hacer algo a menudo encuentran la manera!

¿Qué pasa con las personas que no tienen una mentalidad de crecimiento?

Lo opuesto a la mentalidad de crecimiento se llama mentalidad fija. Alguien con la mentalidad fija tiende a creer que cualquier cosa con la que nació es lo que tiene, punto. Consideran que ser inteligente, es o no es, que desde la cuna, se tiene o no se tiene. Ven el talento como una habilidad innata, más que como el resultado de años de mejoramiento constante y enfocado en el prefeccionamiento contínuo de sus habilidades.

Una mentalidad fija lleva a las personas a tener miedo de cualquier fracaso, porque para ellos demostraría que en realidad no son inteligentes ni talentosos. Y ese miedo conduce, a su vez, a otras formas de pesimismo que acaban impidiéndoles aprender y mejorar.

Como dice el dicho: “Si crees que no puedes hacer algo, ¡probablemente tengas razón!” Al final, tener una mentalidad fija se convierte en una profecía autocumplida. La versión latinoamericana de este dicho es: “Tanto si crees que puedes como crees que no, en ambos casos tienes la razón”.

Echemos un vistazo a cómo se desarrolla esto.

Un cuento sobre dos mentalidades 

Ricardo y Natalia son emprendedores que están creando sus propios negocios en América Latina. Ninguno de los dos se conoce, pero tienen mucho en común. Ambos son sudamericanos, inteligentes y bien hablados. Ambos llevan seis años estudiando inglés. Y ambos tienen como objetivo macro, poner sus productos y servicios en el mercado anglo en países como Canadá, Reino Unido y por supuesto, los Estados Unidos. 

Por mucho que Ricardo diga querer mejorar su inglés, lo cierto es que se niega a practicar con otras personas, incluso con amigos angloparlantes que lo han invitado a charlar con ellos. Para él, la sola idea de parecer menos inteligente de lo que es, lo hace sentir realmente incómodo. Sin importar cuánto tiempo le lleve, planea mejorar por su cuenta. En este contexto, su plan es que solo hasta que hable realmente bien, entonces empezará a hablar inglés con los demás.

A Natalia tampoco le simpatiza la idea de parecer tonta. Después de todo, su inteligencia es una parte importante de por qué tiene confianza en si misma como emprendedora. Al mismo tiempo, no está dispuesta a dejar pasar la oportunidad de practicar su inglés. De hecho, crear una red de contactos con emprendedores angloparlantes le ha ayudado a centrar sus esfuerzos en el vocabulario y los modos de hablar que son más relevantes para ella como dueña de una empresa.

En la mente de Natalia, aunque diga algo incorrecto, ella lo ve como algo gracioso y lo hace una oportunidad de aprender. Conoce sus límites y sabe cómo evitar avergonzarse demasiado. Al elegir estratégicamente cuáles conversaciones utilizará para practicar su inglés, sabe que tiene muchas oportunidades de mejorar.

A Ricardo en cambio, le preocupa la amenaza del fracaso, mientras que Natalia se centra en las posibilidades. 

Si los visitamos nuevamente dentro de un año, ¿quién crees que hablará mejor inglés?

¿Qué significa la mentalidad de crecimiento en tu carrera como emprendedor?

A medida que avanza la tecnología, cada vez dependemos más de habilidades blandas tales como: mentalidad de crecimiento, pensamiento crítico, inteligencia emocional, comunicación y trabajo en equipo. No sólo eso, sino que las empresas tienen que evolucionar rápidamente junto con el mercado y sus clientes. En este sentido, la capacidad de aprender continuamente a lo largo de la vida es más importante ahora que en cualquier otro momento de la historia.

En esta época como en ninguna otra, tener mentalidad de crecimiento afecta todos los aspectos de tu carrera como empresario, incluso de tu vida. Significa que es más probable que aproveches las oportunidades educativas. Es más probable que te desafíes con grandes retos y luego adquieras nuevas habilidades en cada proyecto en el que te desempeñes. Con esto en mente, es más probable que tus clientes, socios y empleados se apoyen en ti porque saben que aceptarás nuevos desafíos. En total armonía en tu rol de emprendedor, en lugar de apegarte obstinadamente a métodos y procesos obsoletos, buscarás innovar y mejorar constantemente. 

Todas estas cualidades son increíblemente atractivas para empleadores y clientes, especialmente en nichos e industrias donde se valora la innovación.

Muchos estudios han demostrado que esto es cierto. La investigación muestra que tener una mentalidad de crecimiento hace a las personas:

  • Más comprometidas con su trabajo
  • Más adaptables
  • Más proclives a nuevos desafíos
  • Más exitosas
  • Más satisfechas en su trabajo
  • Más avocadas a aprender de los comentarios
  • Más capaces de persistir a través de las dificultades

A fin de cuentas, tener una mentalidad de crecimiento es la clave para liberar tu potencial. Significa que podrás crecer y aprender más rápido y mejor. Y eso hará que tu propuesta de valor, sea más competitiva.

Dweck, C. S. (2006). "Mindset: The New Psychology of Success." Ballantine Books.

Murphy, M. C., & Dweck, C. S. (2016). "Mindsets shape consumer behavior." Journal of Consumer Psychology, 26(1), 127-136.

Keating, L. A., & Heslin, P. A. (2015). "The potential role of mindsets in unleashing employee engagement." Human Resource Management Review, 25(4), 329-341.

Blackwell, L. S., Trzesniewski, K. H., & Dweck, C. S. (2007). "Implicit theories of intelligence predict achievement across an adolescent transition: A longitudinal study and an intervention." Child Development, 78(1), 246-263.

Dweck, C. S. (2014). "Mindsets and human nature: Promoting change in the middle east, the schoolyard, the racial divide, and willpower." American Psychologist, 69(6), 614-622.

Yeager, D. S., & Dweck, C. S. (2012). "Mindsets That Promote Resilience: When Students Believe That Personal Characteristics Can Be Developed." Educational Psychologist, 47(4), 302-314.

Cuando la dificultad empieza a sentirse como identidad

Pensar en emprender no solo activa preguntas técnicas, sino preguntas sobre quién eres.

Antes de decidir nada, observa cómo estás interpretando lo que sientes.

Preguntas para explorar tu propia narrativa:

Cuando algo relacionado con emprender te genera inseguridad, ¿piensas que necesitas aprender más o que simplemente no estás “bueno/a” para esto? Esa diferencia cambia por completo la energía con la que avanzas.
Si comparas tu proceso con el de otros, ¿asumes que ellos tienen una cualidad “natural” que tú no tienes?
Cuando cometes un error pequeño en esta etapa inicial, ¿lo lees como parte del aprendizaje o como evidencia de que empezaste mal?
¿En qué áreas de tu vida ya has visto que el esfuerzo sostenido sí produce resultados, aunque al principio pareciera que no?

No necesitas responderlas todas ahora. Quédate con la que más te ayude a ver algo que antes pasaba desapercibido.

Señales de que estás practicando una mentalidad de crecimiento

Con el tiempo, puedes notar cambios concretos en cómo te relacionas contigo mismo y con el proceso de crecer en tu proyecto empresarial:

1

Empiezas a decir “todavía no sé” en lugar de “no soy capaz”.

Eso indica que estás separando tu identidad de tu nivel actual de experiencia.

2

Toleras la incomodidad sin convertirla inmediatamente en juicio.

Eso muestra que puedes permanecer en el proceso sin cerrar la conclusión sobre ti mismo.

3

Te permites experimentar antes de sentirte completamente listo.

Eso refleja que entiendes el crecimiento como algo que se construye, no como algo que se revela.

4

Buscas aprender de cada intento, incluso cuando el resultado no fue el esperado.

Eso señala que estás usando la experiencia como información, no como veredicto.

5

Notas pequeñas mejoras que antes pasaban desapercibidas.

Eso dice que ya reconoces el impacto positivo de tus esfuerzos.

¿Para dónde empezar?

No necesitas cambiar toda tu forma de pensar ya. La clave es observarte cuando algo te incomode en tu proyecto empresarial.

En momentos difíciles, hazte una sola pregunta:

¿Qué puedo aprender aquí?

No tienes que responder de manera perfecta. Solo considerarla ya cambia tu linea de pensamiento … y luego, tu mentalidad.

Pasito, pasito…

Este tipo de habilidades no se aclaran de una sola vez. Suelen aparecer en momentos distintos, con personas distintas y bajo presiones distintas.

A veces se reconocen con más facilidad. Otras veces pasan desapercibidas. Eso también es parte de cómo se desarrollan.

No hace falta resolver nada ahora. Esto puede quedarse aquí y volver a aparecer cuando haga falta.

Claridad

Sin rodeos, sin ruido.

Acompañamiento

Contigo en el proceso.

Transparencia

Lo que ves es lo que hay.